viernes, 21 de noviembre de 2008

Antonio Porchia: Voces

Mi cuerpo me separa
de todo ser
y de toda cosa.
Nada más que
mi cuerpo.


Te asusta el vacío,
y abrés más los
ojos.

Temer no humilla
tanto como ser temido.
Antonio Porchia

Antonio Porchia

Mi cuerpo me separa de todo ser

y de toda cosa.Nada más que mi cuerpo.



En la fuente de mi sed, bebí hasta

agotar mi sed.



Llevo mis manos vacías,por lo que

hubo en mis manos.



Mi sed agradece un vaso de agua,

no un mar de agua.

islas,puentes,ca.......


islas....puentes..ca..........






serie : Islas ,puentes, alas.

Islas, puentes, alas:
mis tres vidas separadas.
Mis tres muertes unidas.

Antonio Porchia


pinturas(detalles)



martes, 18 de noviembre de 2008

JUAN GELMAN

La biblioteca del Instituto Cervantes de Viena
tiene desde el dia 18 de noviembre de 2008
el nombre del poeta JUAN GELMAN.
Juan Gelman leyo poemas y emocionó a la concurrencia.



Paco
Tengo suenos de mulo
empacados en tu manera de
querer ser.O la vez
que dijiste"desamparo"
bajo la luna que te desolaba frente
al Río de la Plata, cerca
de donde servían vacío.
Los pescadores insisten y sacan
del agua sombras de su deseo.
Ahora que sos invisible
en tu propia claridad.

Juan Gelman

Cada día que pasa

Cada día que pasa.
Sin excepción, casi por naturaleza o desatino,
todos los días, a la mañana, temprano,
ando por este camino. Llego tarde al trabajo y con
alegría, cuando es necesario llegar más temprano
y con indignación o repugnancia o sed
de venganza o rabia. Todo esto
no me martiriza ni me apena, aunque parezca
lo contrario y tenga olor a traición;
sé muy bien,con toda impaciencia, que el ocio
llegará algún día con la revolución. Y que ni una cosa
ni la otra vienen de la tristeza o de la impotencia.
Voy cansado, es cierto, harto como todo el mundo que se precie,
o con desaliento; pero nunca falta
alguna cosa, un olor,
una risa que me devuelva,
para valer la pena;
recién entonces empiezo a convencerme;
calles sucias y bocinas y el tráfico
alucinado y dormido todavía; viejos conocidos,
como el destino
o la bruma de la ciudad. Y
el mal semblante; la desconfianza
en los ojos, en los grandes ojos de la gente
hechos para volar. Manos enrarecidas
que rodean
la calle sitiando su respiración.
Dominadosdel mundo; empleadas
tersas y vulgares bajando
de coches lujosos de los dueños
de otras empleadas, y así sucesivamente.

Paco Urondo