martes, 5 de febrero de 2013

ANDREI TARSKOVKY





EL arte como ansia de lo ideal (parte 2 )

Pero, qué es la verdad?
Una de las características más triste de nuestro tiempo es,…
es que una persona corriente queda separada de de todo aquello que hace una reflexión sobre lo bello y lo eterno.
La cultura de masas pensada para consumir, cierra al hombre el camino hacia cuestiones fundamentales de su existencia, hacia tomar conciencia de su propia identidad como ser espiritual.
Pero el artista no puede permancer sordo ante el llamado de la verdad, que es lo único capaz de determinar y disciplinar su voluntad creadora. Sólo así obtiene la capacidad de transmitir su fe creadora. un artista sin esa fe es como un pintor nacido ciego.
Sería falso decir que el artista busca su tema. El tema va madurando en él como fruto y le impulsa hacia la configuración. Es como un parto. El poeta nada tiene que pudiera estar orgulloso. No es dueño de la situación, sino un vasallo, su servidor; la creatividad es para él la única forma de vida posible, y cada una de sus obras supone un acto al que no se puede negar libremente. La sensibilidad para la necesidad de ciertos pasos lógicos y para las leyes que los rigen solo aparecen cuando existe la fe en un ideal;  solo la fe apoya el sistema de las imágenes ( o, lo que es lo mismo, el sistema de la vida).
la determinación del arte no se da en despertar pensamientos, transmitir ideas o servir de ejemplo. La finalidad del arte consiste más bien en preparar al hombre para la muerte, conmoverle en su interioridad más profunda.
Para el sistema del conocimiento humano, el destino de los genios es notable y aleccionador. Estos mártires elegidos, destinados a la destrucción por amor a la renovación, viven en un contradictorio estado de duda entre el ansia de felicidad la convicción de que no puede existir esa felicidad como una realidad concretable, como un estado a realizar. La felicidad es un concepto abstracto, moral. Y la felicidad real , felicidad “feliz” es el tender hacia esa felicidad, que como valor absoluto es inalcanzable para el hombre.
Qué dice el poeta? “Sobre la tierra no hay felicidad, pero si hay paz y libertad.” Basta contemplarla atentamente las obras maestras, hacer que su fuerza vitalizante y misteriosa penetre hasta el fondo para que se le revele a uno su sentido complejo y santo.
Un genio no se manifiesta en la perfección absoluta de una obra, sino en la fidelidad absoluta a sí mismo, en la consecuencia frente a su propio apasionamiento. El ansia apasionada de verdad, de conocimiento del mundo y de sí mismo concede un significado especial incluso a partes no especialmente buenas o incluso de las llamadas páginas “erradas”.
Es más no conozco una sola obra maestra libre de ciertas debilidades, de imperfecciones.
El apasionamiento absolutamente personal, el estar poseído por una idea individual creadora condiciona no solo su grandeza, sino también su fracaso.
 
 Andrei Tarkovsky
extractado de Esculpir el tiempo