sábado, 27 de octubre de 2012

BAJO LAS ESTRELLAS DEL INVIERNO


BAJO LAS ESTRELLAS DEL INVIERNO

La liebre que una vez que yo miraba
atardecer -volaban los chimangos!-
salió del sol y se sentó a mirarme

El pájaro que una mañana
se posó exactamente sobre mi corazón
a una hora en que su cuerpo todavía
calentaba la piel más que el sol

El pene entre mis dedos de ese enfermo
al que ayudé a orinar mientras marchábamos
lentamente una noche a un hospital
cruzando playas de estacionamiento

La perra que buscaba a mi pene en la sombra
cada vez que salía para orinar desnudo
mirando las estrellas del invierno
antes de regresar corriendo hasta el colchón
iluminado por el fuego que ardía toda la noche
en los troncos que hachaba con mi hacha todo el día

La mujer que pedía serenamente auxilio
agitando los brazos y volviendo a nadar
en las primeras horas de una tarde pesada
en que yo con el pan en el estómago
no encontraba a otro hombre en las orillas

Y todos los metros que nadé por el mar
sin ver jamás a la terrible aleta
Y mi alegría de noche en las ramas de un árbol
oyendo tangos en mi adolescencia
Y mis siestas sentado junto al cajón de un muerto
descansando en la digna frescura de una bóveda
del verano porteño que nos había humillado

Hablo de todas las horas y de todos los días
y de todas las estaciones y de todos los años



Pero la liebre que una vez que estaba solo
se ubicó exactamente entre el sol y mis ojos
guardando exactamente la distancia
que guarda un ángel que visita a un hombre...

Y el pájaro que un día
se posó exactamente sobre mi corazón
lo que es igual a recibir de un golpe
el propio corazón en el lugar exacto
el único lugar del universo
donde es una victoria recibirlo...

Y la perra que se acercaba agitando la cola
cada vez que volvíamos a encontrarnos desnudos
y solos bajo el cielo del oeste...


En fin...
Brillan los miles de ojos que me miran
Brillan las estrellas del oeste en invierno
Sobre la borda del colchón iluminada por las llamas
me siento arreglo el fuego
leo diarios viejos mientras mi sombra crece
Son las tres de la tarde en el reloj
que después del almuerzo se detiene
La noche es larga
Toda la noche sopla el viento
Mi muslo brilla con la saliva de la perra
o entre las piernas de una mujer de buen carácter
desnuda alegre dormida satisfecha
Vuelvo a despertarme cuando quiero
Vuelvo a salir al frío y a orinar nuevamente
porque estas noches bebo mucha agua
El fuego hace sudar al que lo cuida

En fin...
Hice orinar a un hombre
Salvé del mar a una mujer lejana
Y sé que puedo recordar algunos otros
actos de más amor de más coraje

En fin...
Pienso en todas las horas pienso en todos los días
pienso en todos los años sin encontrar mi imagen

Pero una liebre un pájaro una perra
me miraron a los ojos al corazón al sexo
como creo que sólo me miró también el mar
una madrugada de verano en que vagaba 
con una pistola en el puño sin tener donde afeitarme



Hèctor Viel Temperley.
de Legión Extranjera, 1978.


sábado, 20 de octubre de 2012

La poesía, señoras y señores:


La atención que el poema intenta a todo lo que viene a su encuentro,
su agudo sentido para el detalle, para el perfil, para la estructura, para el color,
pero también para las “convulsiones“ y las “insinuaciones“,
esto no es, creo, ninguna conquista del ojo rival (o aval)
de aparatos cada día más perfectos,
es más bien una concentración que recuerda siempre todas nuestras fechas.
...

“La atención es la oración natural del alma“ W. Benjamin

...
El poema se convierte –bajo qué condiciones!- en poema de quién- todavía-percibe,
que está atento a lo que aparece, que pregunta y habla a eso que aparece.
Se hace diálogo; a menudo es un diálogo desesperado.
Sólo en el espacio de este diálogo se constituye lo interpelado,
se concentra alrededor del yo que interpela y denomina.
A esa presencia, lo interpelado, que gracias a la denominación ha devenido un Tú, trae su alteridad.
Aún en el aquí y ahora del poema-
el poema mismo siempre tiene sólo ese presente único, singular, puntual-,
aún en esa inmediatez y cercanía lo interpelado deja expresarse
también lo que él, al otro, le es más propio: su tiempo.

Cuando hablamos así con las cosas estamos siempre preguntando también por sus dónde y su hacia dónde: en una pregunta
“que queda abierta“, “que no llega nunca a su fin“,
que apunta hacia un espacio abierto, vacío y libre ; estamos muy afuera,lejos.

El poema busca, creo, también ese lugar.
El poema?
El poema con sus imágenes y sus tropos?

Señoras y señores,
de qué hablo propiamente cuando hablo
desde esta dirección , en está dirección, con estas palabras del poema- no del poema?
Hablo del poema que no existe!
el poema absoluto no existe, no puede existir!
Pero existe, con cada poema verdadero, existe con el poema menos exigente, esa cuestión insoslayable, esa pretensión inaudita.

Y qué serían entonces las imágenes?
Lo que se ha percibido y lo que se ha de percibir sólo una vez, siempre una vez y sólo una vez y sólo ahora y sólo aquí.
El poema sería así el lugar donde todos los tropos y metáforas nos invitan a reducirles al absurdo.
Topología?
...

ÈLARGISSEZ L`ART!  (expandir el arte!)
...
 
La poesía, señoras y señores:
ese declarar eterno lo que es pura mortalidad y vano!
 Sin duda!
Pero a la luz de lo que hay que investigar: a la luz de la utopía.
y el hombre ?
y la criatura?
Bajo esa luz.
 La poesía, señoras y señores:
ese declarar eterno lo que es pura mortalidad y vano !

Se recorren, pués,
cuando se piensa en poemas,
se recorren con los poemas tales caminos?
son esos caminos solo caminos de rodeo,
rodeos de ti mismo a ti mismo?
pero a la vez también, sin duda,
entre tantos otros caminos,
caminos en los que el lenguaje encuentra su voz,
son encuentros,
caminos de una voz hacia un tú que atiende,
caminos de la criatura,
proyectos de una existencia tal vez,
una proyección anticipada hacia sí mismo,
a la busca de sí mismo...
una especie de retorno al hogar.

Ninguno de estos lugares se puede encontrar,
no existen,
pero yo sé, y sobre todo ahora,
dónde tendrián que estar, y ...encuentro algo!

Señoras y señores, encuentro algo que me consuela un poco de haber recorrido ante ustedes
este camino imposible, este camino de lo imposible.
Encuentro lo que une y lo que lleva al encuentro como el poema.
Encuentro algo-como el lenguaje-inmaterail, pero terrenal, terrestre, algo circular, que vuelve sobre sí mismo a través de ambos polos y a la vez atraviesa-cosa graciosa-incluso los tropos:
encuentro...un Meridiano.

PAUL CELAN.
citas de Meridiano.